Vino la (ex)novia (y lo digo porque son de esas parejas q llevan como dos años q si q no,q te kiero q nos peleamos)de Jorge unos días esta semana. Muy buena chica, aún y q los demás me dijeron q era tan mala, pero con un currículum amoroso un poco especial. Y voy a contar como queda todo después de la charla de ayer:
Esta chica, Maria, estubo con Abel (otro chico nuevo que por suerte no esta en la casa) 5 años. Lo dejó para irse con Jorge, quien con el tiempo lo dejó para irse con Julián , sisi el de la casa, estubieron un mes juntos y volvió con Jorge. Abel que sigue dándole la tabarra q aún no se ha hecho a la idea q no están juntos.
Bárbara, q estubo con Gerard dos años, le hizo los cuernos con Abel, su ex mejor amigo, y por ese motivo se rompió la relación. Ella llega aquí y empieza una relación de puro sexo con Julián. Llega Gerard a Ibiza y después de un año separados, ella deja de acostarse con Julián para irse a vivir con Gerard (los vecinos de la calle de arriba), y siguen juntos aunque la relación no vaya bien.
y los malos rollos son que todos han discutido con todos alguna vez aunque la palma se la lleva una discusión de Samuel, el hermano de Jorge, con Maria del año pasado, motivo por el cuál no han vuelto a hablar hasta ahora. Jaime, q con tal de quedar bien con la gente cuxixea siempre de los demás y los demás q hablan mal de él, incluida una aquí presente q ya me he dado cuenta de como es. Aunque yo con la ironia (algo q me encanta usar)se lo digo a la cara, y así hasta provoco las risas a los demás.
El único q se salva de todos estos líos es Marcos, q creo q estoy empezando a ver porque todo el mundo le trata como a un Dios.
Resumida, ésta es la historia del parque, q nada tiene q envidiar a Revelde Wey, lugar donde llevan años juntándose en su pueblo, de donde todos han acabado agobiados por la monotomía de estar siempre allí y para un "cambio de aires" han acabado todos en Ibiza, donde aún se tienen q ver más las caras porque estamos todos viviendo juntos en plan Gran Hermano. Además, me encanta observarlos a todos como hacen cuando se ven, como si no hubiera pasado nada y con esa pizca de falsedad q me encanta ver.
Ahora me alegro de haber ido cambiando, y de verdad, de aires a lo largo de mi juventud.
Para dudas sólo tienen q preguntar y las resuelvo en lo q pueda.

Evento del día de ayer: El hospital.
Resulta que Maria se iba ayer y fuí con Jorge a llevarla al aeropuerto. De vuelta llevé a Jorge al hospital porque necesitaba un parte médico q llevaba dos días faltando al trabajo. En realidad de tres semanas habrá faltado como 5 días entre una cosa y otra así q se arriesgaba a despido, sí, vemos q son gente seria. Así q fuimos de urgencias diciendo q tenía fiebre y garganta infectada (en realidad había parte de verdad). Al entrar nos dimos cuenta q teníamos como dos horas de espera y encima había una mujer quejándose xq habían hecho entrar a otra mujer q tenía medio cuerpo paralizado y a ella le dolía la garganta porque tenía una espina de pescado clavada. La mujer no paraba de quejarse y su marido intervino diciéndole a un chico q si él llevaba más tiempo esperando porque no decía nada, el chico q ya estaba hasta los cataplines le dijo q se callara de una vez q ya estaba bastante quemado como para q le dijeran q tenía q hacer y le mandó al carajo. El hombre le dijo q le hablara bien, q él no le había faltado al respeto. Cuando todo parecía calmarse un poco interviene Jorge (a todo ésto llevábamos sólo 15 min) y le dice q allí todos estamos de urgencias y q no queremos q la gente nos dé aún más dolor de cabeza, q lo q tiene q hacer es callarse porque los médicos van a dar prioridad a quien les parezca y si no q se vaya. El hombre parece q al principio intenta contestarle pero con el respeto q dá Jorge, xq eso sí tiene muy cara de malo, se va para fuera. La mujer de la espina clavada venga meterse para dentro para hablar con los enfermeros y venga quejarse. Jorge le dice q si tiene la espina clavada debería dolerle aún más si se la pasa hablando y dice ella q hablando no le duele, el enfermero q dice q "pues vaya como debe ser la espina!". Yo q no podía aguantarme la risa.
Y de pronto Jorge tiene la idea de q le han dado una hoja en blanco para la visita, q podríamos escribir nosotros lo q nos parezca y irnos de allí. Me la miro y parece q sí podríamos hacerlo, empezamos a reirnos y nos vamos de allí descojonándonos.
Así q bueno, al llegar a casa nos inventamos un historial médico y esperemos q le sirva.